lunes, 21 de septiembre de 2009

94 AÑOS DE ADOLFO SÁNCHEZ VÁZQUEZ

Fernando Belaunzarán

El pasado 17 de septiembre cumplió 94 años el prominente filósofo marxista del Exilio Español, Adolfo Sánchez Vázquez. La fecha es importante no sólo por tratarse de un pensador de alcances universales sino también por la significación que tiene su vida y obra en estos momentos de crisis del capitalismo mundial y, por desgracia, también de crisis y confusión en la izquierda mexicana que da tumbos entre el burdo pragmatismo y el culto a la personalidad.

El conocimiento, la lucidez y la congruencia del Dr. Sánchez Vázquez conforman una fuente pletórica de enseñanzas en estética, ética y política para una izquierda cuyo desdén por la teoría favorece su extravío y que, en consecuencia, mantiene una práctica plagada de improvisación, ocurrencias, equívocos y contradicciones, mismas que están determinadas más por la lucha y conservación del poder –muchas veces del pequeño poder- que por la transformación del país de acuerdo a un programa que se plantee la construcción de una sociedad superior en libertad, justicia y democracia.

Adolfo Sánchez Vázquez llegó exiliado a México muy joven (24 años) a bordo del barco Sinaía en 1939, después de la generosa invitación que hiciera el General Lázaro Cárdenas del Río a los republicanos españoles tras el triunfo militar del fascismo en esa nación y en momentos en que en la Francia del Frente Popular les deparaba el hacinamiento en campos de concentración. La guerra civil lo llevó a interrumpir sus estudios de literatura en la Universidad de Madrid, así como a alistarse en el ejército republicano siendo miembro del Partido Comunista Español. Editó varios periódicos, tanto en la retaguardia como en el frente, y estuvo con la famosa división de Lister en la batalla de Teruel.

Sus propias exigencias intelectuales llevaron al poeta Sánchez Vázquez a interesarse en la filosofía y posteriormente a estudiarla en la Universidad Nacional Autónoma de México, actividad que tenía que combinar no sólo con la política –el Partido Comunista Español sobrevivía en el exilio- y con una intensa labor ideológica que desplegaba en diversas publicaciones sino también con traducciones y clases de ruso para sostener a su familia, pues aquí se reencontró y casó con la también exiliada Aurora Rebolledo con quién tuvo tres hijos (Adolfo, María Aurora y Juan Enrique)

El descubrimiento de los manuscritos juveniles de Marx, las revelaciones del Jruchev sobre las atrocidades de Stalin en el XX Congreso del PCUS y la invasión soviética de la entonces Checoslovaquia durante la histórica Primavera de Praga fueron hechos que junto con su ánimo abierto y espíritu crítico que por necesidad lo llevaban a chocar cada vez más con el dogmatismo y los estrechos márgenes de los manuales promovidos por el llamado “marxismo-leninismo” a través del tristemente celebre “Diamat” -por aquello del materialismo dialéctico- contribuyeron a su separación paulatina de las ortodoxias soviéticas, primero en el ámbito de la estética y después en el de la política.

Sánchez Vázquez ha sido un gran renovador del marxismo gracias a que su filosa y certera crítica, que retoma de Marx, no es condescendiente con nada ni con nadie, incluyendo al propio Marx al que en lugar de quemarle incienso y ponerlo en un nicho lo analiza con los ojos del presente y a la luz de la experiencia. La Filosofía de la Praxis es muestra del rigor, apertura y dinamismo de su pensamiento. Identifica lo esencial al retomar la Tesis XI sobre Feuerbach: “Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo”. De ahí la importancia de la práctica transformadora que funciona como gozne entre los otros tres elementos del marxismo como filosofía de la praxis, formando con ellos una unidad dinámica e indisoluble: crítica de lo existente, proyecto de emancipación (en consonancia con dicha crítica) y conocimiento de la realidad que se quiere transformar para que los objetivos y los medios para conseguirlos sean efectivamente viables. Retroalimentación permanente entre teoría y práctica que da pie a la praxis entendida como trabajo creador de una nueva realidad. Esta es la verdadera actividad revolucionaria, la cual no acepta fatalidad alguna: el cambio no es inevitable, como tampoco es imposible.

De primera importancia es la crítica realizada por Sánchez Vázquez al por sí mismo llamado “socialismo real” desde mucho antes que cayera El Muro de Berlín. Esas sociedades fueron la negación los altos valores que las inspiraron. Se deformaron al grado de convertirse en dictaduras de una burocracia persecutoria y asfixiante que convirtió al Estado en su propiedad y por eso promovían el estatismo, que no se debe confundir con el socialismo –la propiedad de los medios de producción era estatal, no social-, la cual, para Sánchez Vázquez, como para Marx –aún en lo parco que fue para describir la nueva sociedad- debía ser más libre, justa y democrática que la que se da en el capitalismo.

Por eso, Sánchez Vázquez defiende y práctica la tolerancia siendo un polemista implacable. Siempre va al debate, buscando convencer con ideas, razones e ingenio, dejando siempre intacta la dignidad de los que sostienen otras posiciones. Además defiende las libertades y los derechos humanos en cualquier lugar del planeta sin importar el signo del gobierno que los conculca. Para él, y esto es muy importante porque se trata de una lección meridiana, la izquierda sólo es congruente consigo misma si realmente es democrática y libertaria. No hay justicia, ni social ni jurídica, si no hay libertad y democracia.

Tal y como lo expresó de manera elocuente y magistral en aquel “Encuentro Vuelta” en el que querían darle sepultura al marxismo, los errores y desviaciones del “socialismo real” si bien lesionan no acaban con la posibilidad de construir una sociedad superior a la que hoy tenemos, y la caída de aquellos regímenes de ninguna manera exime ni exonera al capitalismo, menos ahora que con la crisis económica se han hecho más evidentes sus limitaciones e incapacidad para responder a las apremiantes necesidades de la humanidad y muestra con mayor nitidez su rostro de depredación e injusticia.

Pero resulta indispensable aprender de la experiencia. No sólo es falso que “el fin justifique los medios” sino que esa moral cínica termina por ser contraproducente. De alguna manera, los impulsores de la nueva sociedad tienen que expresar con sus métodos los fines valiosos que persiguen. Por eso resulta inadmisible que en la izquierda resurja la intolerancia, que se proscriba la crítica -que para ser consecuente debe también ser autocrítica- y se desdeñe a la democracia con la imposición de alguna voluntad suprema que más que intentar convencer, adoctrina y pontifica.

En un debate memorable en el auditorio “Che Guevara” –por desgracia hoy privatizado- Sánchez Vázquez le dejó en claro a la “ultra” del CGH que no se es más de izquierda al ser pendenciero e intransigente. Las ideas y la organización pueden ser más fuertes y efectivas que las medidas desesperadas, propias de las vanguardias. Y es que Don Adolfo siempre se preocupa por ganar el debate, por convencer y ganar conciencias sin creerse portador de la verdad absoluta y, por lo mismo, escuchando los argumentos de los otros, sopesándolos, reconociéndoles razón cuando la tengan y con disposición de modificar la posición propia que siempre está revisando y poniendo a prueba. Ojalá la izquierda mexicana en su conjunto tome nota y procure el debate de altura en lugar de abaratarlo y, menos aún, impedirlo.

Adolfo Sánchez Vázquez es ejemplo de congruencia. Se ha mantenido en la lucha por un mundo distinto y mejor sin confundir sus deseos con la realidad. No engaña ni se engaña. No se presta a simulaciones ni busca eufemismos para adulterar su pensamiento. Su vida y obra dan testimonio de entrega a la causa justa de la emancipación humana y alumbran a quienes quieren genuinamente caminar por ese mismo sendero. Por eso, además de celebrarlo, urge aprender de él. ¡Felicidades, querido y admirado maestro!


De paso…

Renato. No hay mejor ejemplo de lo difícil, casi imposible, que es moverse con independencia de las corrientes y de los altos costos que puede traer la independencia de criterio en el PRD que Renato Sales. En La Comisión Nacional de Garantías de ese partido resistió toda clase de presiones y, en su oportunidad, fue denostado por uno y otro bando sin otra razón que el interés faccioso. Cuando desde la cúspide del poder lo alentaron para que renunciara como una medida para no cumplir con la resolución del tribunal electoral resistió y no quiso prestarse a agudizar aún más la crisis institucional del partido. El castigo vino después, con el aislamiento. La pequeña venganza de los pequeños que prefieren desperdiciar el talento y profesionalismo de un hombre honesto y eficiente que tiene una formación humanista en un área que tanto se necesita y cuyos resultados fueron públicos y sirvieron enormemente al PRD para presumir avances y logros en materia de seguridad durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador en la capital del país, antes de permitir que actúe de acuerdo a sus convicciones cuando se le da una orden en sentido contrario aunque ésta sea inmoral. Por eso celebro que haya sido nombrado procurador de su estado natal, Campeche. Me da gusto por los campechanos… El concierto de Juanes y otros grandes artistas en Cuba llamado “Paz sin fronteras” provocó la ira de los grupos más extremistas del exilio cubano en Miami que incluso llegó a destruir discos del cantante colombiano. La intolerancia siempre es execrable… Los intelectuales que se indignaron por la supuesta pretensión de modificar la Constitución con intenciones reeleccionistas por parte de Manuel Zelaya en Honduras mediante un plebiscito deben hacer el mismo reclamo al presidente colombiano Álvaro Uribe que está haciendo lo mismo. Es incorrecto que desde el poder se promuevan cambios legales para asegurar la continuidad de una persona o grupo al frente de un país, lo que por supuesto no justifica ningún golpe de Estado para evitarlo…

1 comentario:

José Alfredo Loredo dijo...

Estoy promoviendo un sitio relacionado con la política en México, mismo que contiene un proyecto ciudadano para el año 2010 y que Ustedes pueden visitar y examinar.

http://constituyentecivil-mexico2010.blogspot.com

Saludos.
Alfredo Loredo.
San Luis Potosí. S. L. P.