domingo, 21 de junio de 2009

LA SECTA AMLO

Fernando Belaunzarán


Andrés Manuel López Obrador se empeña en demostrarnos que no sólo el poder enloquece; también perderlo. Hace apenas tres años acarició la presidencia de la república y era el centro del debate político nacional. Ahora vuelca todo su esfuerzo y lo que le queda de capital político para derrotar a los chuchos y de paso mantener el registro y las prerrogativas de dos partiditos que le ayudan a financiar al llamado “gobierno legítimo”. Dinero y venganza -un par de franquicias y la preparación de la próxima lucha fraticida de la izquierda- son los objetivos evidentes de su tenaz protagonismo electoral.

Para AMLO el 2009 es una continuación de la contienda interna por la dirección del PRD y por ello su actitud es la peor expresión de la lucha facciosa; ve en sus compañeros de partido que disienten de él al peor de los enemigos, emulando al nocivo sectarismo de la izquierda setentera. Su reacción ante el fallo del TEPJF en Iztapalapa no sólo exhibió con mayor claridad su estrategia sino que también nos mostró al personaje tal cual es, sin las simulaciones y las máscaras a las que es tan afecto; simplemente lo encueró.

Por supuesto que López Obrador mantiene su pobre y repetitiva retórica antigobiernista y seguirá atacando con la saliva a los potentados y a “la mafia”; pero hoy el poder no se lo está disputando al PRI o al PAN sino al bloque de la izquierda política que osó no subordinarse a su liderazgo. Es más, está ayudando a esos partidos “de la derecha” a ganar distritos de mayoría al hacerle un hueco al voto perredista en estados donde el partido del sol azteca es competitivo, lo cual hace con pleno conocimiento de causa. Quiere tener el mayor número de diputados y cargos que le sean afines y al mismo tiempo procura que sus oponentes internos, los chuchos, tengan los menos. Prefiere el triunfo de un calderonista o peñanietista que el de cualquier candidato perredista ajeno a él. Concientemente decidió ser en los hechos un aliado electoral del PRIAN.

En bastiones perredistas como Michoacán, Guerrero, Chiapas y un buen número de municipios del Estado de México, el apoyo de AMLO a candidatos de PT y Convergencia disminuye las posibilidades de triunfo de los candidatos de la izquierda con posibilidades de ganar. Incluso no tiene empacho en respaldar a candidatos de esos partidos en estados en los que están abiertamente sometidos al gobernador como es el caso de Convergencia en el Estado de México y Puebla o el PT en Nuevo León, por decir sólo algunos de los más evidentes. Únicamente en los estados donde tiene hegemonía y se pueden ganar de mayoría, DF y Tabasco, decidió respaldar a los candidatos del PRD. En las otras treinta entidades trabaja para que el partido del sol azteca tenga el peor resultado, pues es obvio que los votos que obtiene para las dos franquicias que quiere mantener se los quita a su partido. Por un lado quiere sacar lo suyo y por el otro busca la derrota de la actual dirección perredista para luego hacerse del control del partido que considera su patrimonio.

Esta política sectaria llevada a la esquizofrenia de hacer campaña por tres partidos para fortalecerse internamente en la disputa por el PRD sigue la misma lógica que su estrategia para ser presidente de la república. Quiere ser beneficiario de la ruina que él mismo contribuye a provocar. Que se joda el PRD y el país para que las bases, en el primer caso, y el pueblo, en el segundo, lo aclamen como el Salvador de la izquierda y de la patria. Estamos ante una secta inescrupulosa que esconde sus fines tras un discurso moralizante predicado por un mesías que derrama resentimiento.

El sectarismo está ligado al pensamiento único y forzosamente conlleva fuertes dosis de intolerancia. Andrés Manuel no debate ni discute, pontifica. Nunca se molesta por probar sus afirmaciones. Más que convencer adoctrina y en lugar de explicar opta por la propaganda burda mediante la incansable repetición de fórmulas sencillas e inapelables. No inventa el hilo negro al manipular con la idea del enemigo exterior que siempre acecha, al cual le ha dado por llamar “la mafia” sin importarle que muchos de los que coloca en ese grupo hayan sido lisonjeados por él cuando era jefe de Gobierno. López Obrador plagió a George Bush Jr. en su famosa frase, “el que no está conmigo está con mis enemigos”, con una pequeña modalidad: “el que no está conmigo está con la mafia”.

Por supuesto, si existiera algo que podríamos llamar mafia de la política ni duda cabe que Andrés Manuel López Obrador debería ser considerado como uno de sus capos y tendríamos que llamarlo “Don Pejone”. La ley le viene guanga, tiene una red de complicidades para conseguir sus objetivos, recompensa a sus incondicionales y castiga a sus detractores, reclama impunidad y para él estas elecciones son una lucha por las prerrogativas, es decir, por el botín.

AMLO trata de ocultar su juego político faccioso y ser visto como el valiente que se enfrenta a los poderosos para salvar al pueblo. En la lucha por defender sus intereses personales, económicos y políticos, siempre hace malabares para acomodar las cosas dentro de ese discurso simplón. El caso extremo es lo ocurrido en Iztapalapa donde se desgarró las vestiduras para defender el resultado de una elección de Estado en la que había resultado ganadora por poco margen una de sus incondicionales y en el paroxismo de su megalomanía herida se puso hacer propuestas estrafalarias para combatir lo que él considera una afrenta personal y un reto al poder que cree tener, pues piensa que su cercanía debe servir de fuero contra la justicia.

La farsa sigue siendo un genero que retrata muy bien la vida política del país, pero Andrés Manuel en Iztapalapa exageró. Además de esa perla de la tragicomedia mexicana entre el loco y su patiño que sacó del anonimato a “Juanito” y lo llevó al estrellato del horario triple A, las primeras planas y los comentarios de los analistas más connotados del país, vimos el verdadero talante del que pudo ser presidente de México.

AMLO realizó un streptease político memorable. Después de ningunear, humillar y comprometer la renuncia de un pintorezco candidato del PT cuyo nombre ni siquiera sabía, llamó a la gente a votar por un partido distinto al suyo, ordenó al jefe de Gobierno llevar la propuesta de Clara Brugada como jefa Delegacional sustituta y, lo peor de todo, se atrevió a instruir el sentido de la votación de una Asamblea Legislativa que todavía no ha sido elegida. Terminó con un desplante melodrámático en el que fuera de sí, con el rostro desencajado y totalmente descompuesto, afirmó que no iba a renunciar al PRD e hizo una confesión en el punto más álgido de su desfogue histriónico: que no había mandado “al carajo” a los dirigentes por el reconocimiento que le tiene a “las bases perredistas”. Por supuesto, no faltó la votación a mano alzada de su exuberante plan. Tenemos pues, a un personaje autoritario que somete a poderes e instituciones para sacar adelante sus caprichos más pueriles mediante un remedo de democracia y con recursos demagógicos vulgares. La república del Peje en todo su esplendor. Dice defender la democracia comportándose como dictador. Lo primero es mentira, lo segundo no.

Después de meses llamando a votar por el PT y Convergencia en 30 de las 32 entidades del país y después del numerito de Iztapalapa, López Obrador reclama impunidad, exige fuero, amenaza con escalar el conflicto si se le toca un pelo. Quiere gozar de las prerrogativas de lo que él llama “la mafia”, emularse con Ulises Ruiz, Mario Marín, Eduardo Bours, Gustavo Díaz Ordaz, Luís Echeverría, Carlos Romero Deschamps, Carlos Salinas de Gortari y otros tantos “potentados” a los que la ley no los toca, sin preocuparse por su calidad moral para después cuestionarlos. Es el tartufo que se autoasigna una santidad que lo hace intocable porque no permite que se le juzgue. Basado en esa pretendida santidad sostiene que debe tener privilegios por encima de los demás militantes y que tiene licencia para hacer lo que le venga en gana así lastime los intereses del proyecto partidario al que dice pertenecer.

Es evidente que se sobrepasaron los límites de lo admisible. Hoy mismo la candidata del PRD en Iztapalapa se enfrenta a la anticampaña abierta del excandidato presidencial y al boicot descarado de la burocracia del partido en el Distrito Federal. Se ha llegado a un punto en el que ya no hay regreso posible y nadie se debe llamar a engaño, pues es la consecuencia lógica y natural del discurso sectario que identifica a los que discrepan como traidores. Yo acuso a Andrés Manuel López Obrador de ser el divisor de la izquierda.

Por elemental sanidad López Obrador debe irse del PRD después del 5 de julio mediante acuerdo de separación o a través de un proceso jurídico de expulsión. Es preferible renunciar a la fuerza que todavía conserva Andrés Manuel que mantener este nivel de confrontación, de autodestrucción, de esquizofrenia, de sectarismo. Además, es un error seguir cobijando una estrategia política que lleva al desastre y que parte del despropósito de propiciar y agudizar la descomposición del país. Lo mejor que puede hacer, lo más constructivo, es conformar un partido con su secta, con Porfirio Muñoz Ledo, René Bejarano, Armando Quintero, Adolfo Orive, Alberto Anaya, Martí Batres, Dante Delgado y los que quieran acompañarlo. Que López Obrador diga que se queda y –vaya originalidad- culpe a la mafia de quererlo sacar, es señal de que primero quiere dejar en ruinas al partido y pelear hasta el último peso de las prerrogativas. No se da cuenta del daño profundo que le está haciendo a la izquierda y a sí mismo que sueña con la gloria, pues se equivoca si cree que va a engañar a la historia. De cualquier forma y pagando los costos que ocasione, el PRD debe construir su futuro sin la secta AMLO.


De paso…

Impunidad. Se cumplió un año del New’s Divine y todavía no hay responsables aunque sí un chivo expiatorio. Como se recordará la tragedia en ese antro se ocasionó por la implementación de un operativo que, en el contexto de una política que criminalizaba a los jóvenes, buscaba exhibir a cientos de ellos ante las cámaras de televisión sin haber cometido delito alguno. No es novedad la impunidad; por desgracia más bien es la regla en nuestro país. Hemos sido testigo de casos grotescos como los de Ulises Ruiz en Oaxaca o Mario Marín en Puebla y ahora estupefactos vemos como la tragedia de 46 niños muertos en Sonora no alcanzará más que a unos cuantos funcionarios de medio pelo. El problema de fondo es que la transición democrática no llegó a los estados y hay 32 señores feudales que al concentrar el poder reproducen la triada nefasta del sistema político mexicano: autoritarismo, corrupción e impunidad… Por si hubiera alguna duda del transfondo electoral del caso Michoacán, la PGR filtró un expediente al Reforma en el que sin mayor base que los testimonios de supuestos testigos protegidos –clásico- inculpan al gobernador Leonel Godoy. Calderón irresponsablemente está partidizando la justicia… Andrés Manuel López Obrador se robo las pastillas de chiquitolina del Chapulín Colorado y se acabó el frasco. Sólo así se puede explicar que de estar en la antesala de la presidencia de la república haya caído hasta ser el coordinador de campaña de “Juanito” y su grupo de expertos… Por la puerta trasera y de manera casi clandestina se introdujo un personaje siniestro a las listas plurinominales del PT a la Asamblea Legislativa. Prototipo de los caludicantes de izquierda, Adolfo Orive, mentor de la Raúl y Carlos Salinas, después de ser gurú de los grupos maoístas naufragó en el salinismo y terminó haciendo labores policiacas en la Secretaría de Gobernación para diezmar a las bases zapatistas en Chiapas. Esa es la nueva y flamante adquisición del obradorismo… Ahora resulta que lady Ahumada, perdón, Brugada es el prototipo de la pureza. Ya se olvidó las trampas que usó en la elección interna, algunas de las cuales fueron incluso captadas por la televisión como fue el reparto despensas en el DIF y la compra de voto. Por si eso fuera poco, Carlos Ahumada afirma en su libro (p. 95) que los spots del programa el Mañanero en el 2003 donde aparecieron Imaz, Quintero y Brugada fueron pagados por él… Marcelo Ebrard dejó pasar una oportunidad de oro para distinguirse de AMLO y todo indica que en lugar de aceptar el fallo del TEPJF y cerrar filas con su partido le está siguiendo el juego delirante a su antecesor en Iztapalapa. Muestra de ello es el fallido intento de detener el registro de Silvia Oliva en el IEDF y la presencia de funcionarios de su gabinete en la campaña del PT. No sé, a lo mejor a cambio de la candidatura a la jefatura de Gobierno Marcelo y Andrés firmaron un convenio con cierta claúsula que decía “unidos hasta el manicomio”… Es un alivio que los principales líderes del Frente Popular Francisco Villa y de otros grupos de choque que apoyan a Clara Brugada estén en la nómina del GDF. Gracias a esto, Marcelo Ebrard puede garantizar que no habrá violencia en Iztapalapa…

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que uno no puede hablar tan a la ligera cuando se ha sido parte de esa historia.

Eleutheria Lekona dijo...

A Fernando Belaunzarán, con quien disiento (ojalá y me leas completa):

Bueno, pues parece que lo que a ti te incomoda es que Andrés Manuel no actúe con arreglo a lo que tú esperas, a lo que tú crees que debe ser ¿podrías argumentar al margen de tus subjetividades?

Me extraña de un filósofo esta clase de argumentos.

Pero bueno, parece que te olvidaste de la Filosofía y, a cambio, vives inmerso en la política [sí, con minúsculas, ya sabes, me refiero a la política que saben hacer entes de la clase de un Jesús Ortega, un Peña Nieto, un Calderón y todo aquel que, en aras del poder, olvidan la verdad y la justicia (grandes palabras, lo sé. Pero –hipotetizo- sean quizá extraíbles del mundo platónico y puedan importarse a nuestro mundo, que tanta falta le hace)].

Pero ¿sabes qué es lo peor? que –retomando tus propias argumentaciones, y en esto sí quiero ser muy clara- tú al igual que AMLO eres un PRIANISTA porque no haces sino sumar a la causa prianista al evidenciar sin disimulo tu separatismo hacia el perredismo que no es el perredismo por ti concebido; concebido –desde luego- con apego a tu propia moral y devenir ¿Cómo no te das cuenta de eso? ¿Y tus clases de lógica, a dónde se fueron?

La cosa parece ser clara: hay un enfrentamiento entre ambas corrientes y ambas corrientes ven en el otro al enemigo y se adjudican la razón (así comienzan las guerras).

[CONTINÚA]

Eleutheria Lekona dijo...

[CONTINUACIÓN]

Por otro lado, la fisura ha sido evidenciada no sólo por AMLO, sino por –sobretodo- tu corriente ¿has olvidado ya que tu corriente no tuvo empachos en reconocer al apócrifo Calderón?, ¿has olvidado que una Zavaleta no tuvo empachos en negociar con el desaparecido Mouriño Terrazo?, ¿has olvidado que Jesús Ortega es un hombre acomodaticio que, con nulos miramientos, ha reconocido al usurpador y, en cambio, recibe sus favores? ¿De qué hablas, entonces? ¿O me vas a salir con el argumento de las instituciones?, ¿ese argumento según el cual las instituciones son entes inmutables, sacrosantos y debe la sociedad ajustarse al anquilosamiento de las mismas cuando, en realidad –digo yo- son las instituciones las que deben necesariamente ser consustanciales a la dinámica de la sociedad que las alberga y no al revés?

Parece que la esquizofrenia que padece AMLO es contagiosa, lo que no entiendo es en dónde se localiza el epicentro, ¿en el neoizquierdismo o en los prd-lopezobradoristas? Tú, al igual que la mayoría de los perredistas, han mordido el anzuelo del “Divide et Impera” y ¿sabes por qué? Por poder, por mundano poder, por sus ególatras conciencias que no les permiten atisbar sino sus magnificados logros.

Por otro lado, te he de confesar –si es que quiero ser congruente al tomarme la libertad de escribir esto que quién sabe si leas porque posiblemente tengas compromisos de mayor envergadura (cosas tan importantes, por cierto, como ofrecer entrevistas a periodistas pseudo en Radiofórmula –te he escuchado en la radio y he execrado de lo que dices, debo serte sincera-) que escuchar la voz de una mujer de tu pueblo, hombre de izquierdas. Quiero confesarte –retomo- que simpatizo con la causa lopezobradorista y que no comparto tus opiniones por parciales, por retoricistas, por amnésicas, por no corresponderse sino tan sólo con la realidad por ti perceptible. Al detractar a AMLO, debo aceptar, tienes algo de razón en algunas de las cosas que dices, lo lamentable es que no equilibres la balanza y no repares en aquello que la corriente neoizquierdista ha hecho –por su parte- para disolver a esa izquierda que tanto invocas.

En fin, dudo mucho que aceptes mis críticas, los humanos no estamos hechos para soportar los señalamientos, pero –bueno- parece que éste es un error de fabricación y no nos queda sino aceptar tal fatalidad o ¿revertir el error?

PD. Por cierto, no puedo creer -no puedo- que digas “Ahora resulta que lady Ahumada, perdón, Brugada es el prototipo de la pureza. Ya se olvidó las trampas que usó en la elección interna, algunas de las cuales fueron incluso captadas por la televisión como fue el reparto despensas en el DIF y la compra de voto”.

No lo puedo creer porque –y en este punto voy a obviar que se trata de un comentario asaz misógino- no entiendo cómo “lo que capta la televisión” sea para ti un testimonio fidedigno, ¿cómo puedes confiar tan a ciegas de la imagen mediática y olvidar que su función principal es hacer ganar a sus productores sumas ingentes de dinero? ¿Qué pasa contigo Fernando Belaunzarán, hacia dónde te ha arrastrado el oleaje del poder?

Daniela Fregoso dijo...

YO AL IGUAL QUE MUCHOS MILLONES DE MEXICANOS, MÁS DE 15 PARA DAR UNA CIFRA, VOTAMOS POR ANDRES MANUEL CON LA ESPERANZA DE DAR UN NUEVO RUMBO A NUESTRO PAÍS. LOS CUALES, SE VIERON AGRAVIADOS CON UN FRAUDE ELECTORAL POR ESA CLASE POLITICA, QUE SE CREEN DUEÑOS DE ESTE PAÍS, SON CON LOS USTEDES AHORA NEGOCÍAN Y PROTEGEN DESDE LAS CAMARAS. LA VERDAD ES QUE YO ESPERABA MÁS DE ZAVALETA EN HORAS DECISIVAS PARA NUESTRO PAÍS Y FUE MAS FACIL LEVANTARSE PARA CEDER EL LUGAR A BELTRONES Y EMPEZAR A LEGITIMAR A CALDERON. CON ELLO DEMOSTRÓ QUE LA PROSTITUCIÓN NO NADA MÁS SE DA AL VENDER EL CUERPO, SINO TAMBIÉN LAS IDEAS, LOS PRINCIPIOS, LA DIGNIDAD...

Daniela Fregoso dijo...

SE QUE AMLO HA COMETIDO MUCHOS ERRORES Y ENTRE ELOLOS ES EL HABER PROTEGIDO GENTE NEFASTA COMO USTEDES: LOS CHUCHOS O DIZQUE NUEVA IZQUIERDA QUE SERÍA MEJOR NOMBRARLOS COMO NUEVA DERECHA O NEOPANISMO DISFRAZADOS DE IZQUIERDA.CON ESTE COMENTARIO DEJAS EN EVIDENCIA TU CORAJE AL NO LEGITIMAR A UNA CANDIDATA ESPURIA COMO LO ES SILVIA OLIVA QUE NO TIENE OTRO MERITO QUE SER LA ESPOSA DE RENE ARCE. ACASO USTEDES NO SE BENEFICIARON CON EL EFECTO PEJE???...

Daniela Fregoso dijo...

POR FAVOR NO TE DES BAÑOS DE PUREZA...

Daniela Fregoso dijo...

OJO NO ESTOY DE ACUERDO COMO SE DIERON LAS ELECCIONES INTERNAS DEL PARTIDO, PERO DEBO DE RECONOCER QUE AMLO ES EL UNICO LIDER QUE PUEDE ENDEREZAR A NUESTTRO PAÍS... POR CIERTO YA SE TE OLVIDO QUE TU ESPOSA AL IGUAL TUS HIJOS ESTUDIAN EN EL EXTRANJERO?? TEMES PERDER TUS PERROGATIVAS???

Herejía Política dijo...

Gracias por la lectura, por los comentarios e incluso por los regaños. Para contestar lo que ustedes han expresado, dejando a un lado las acusaciones sin fundamento y algunas frases que pretenden ser insultos, tendría que hacer otro artículo o remitirlos a otros ya elaborados. Prefiero sólamente elogiar la tolerancia y mandarles a todos saludos fraternales.
FB

Anónimo dijo...

Eres un sinverguenza, nisiquiera tienes la moral para venirnos a hablar de este tipo de situaciones, ¿cómo te atreves a decir que Andrés Manuel es un impostor y que´esparce el odio entre compañeros?
Me das mucha pena amigo, se ve que no tienes ni un poco de sentido común, pero... en fin un títere más que sólo busca sus interes y apoya a quien sea con tal de no salir afectado... La diferencia entre AMLO y tú es que tú sólo eres uno más (un títere más) te vendes por unos cuantos pesitos, y AMLO es un ejemplo para todos nosotros, inspira respeto y admiración y sobre todo, DEFIENDE SUS IDEAS, NO SUS INTERESES.


Y porfavor no vuelvas a escribir que tus artículos son un vómito literario.