lunes, 4 de agosto de 2008

LA RENUNCIA

Ernestina Godoy fue consejera jurídica de Alejandro Encinas cuando éste era jefe de Gobierno. La actuación que tuvo al frente de la Comisión Nacional de Garantías demostró que en ningún momento dejó de ser su empleada. Recordemos que ella no quiso actuar contra la carta ilegal de Andrés Manuel López Obrador en la campaña; es más, no firmó una sola resolución, una sola, contra los intereses de Izquierda Unida. Incluso la decisión de su renuncia se tomó el miércoles 30 de julio al medio día en una reunión de esa agrupación en el tercer piso de las oficinas del Comité Ejecutivo Nacional, donde también acordaron la irrupción en el local de Monterrey 50 del día siguiente y el hostigamiento a los otros dos comisionados. La toma violenta de la sede de la CNG y la renuncia de la presidenta son dos acciones de una misma conspiración. ¿Cómo se le ocurre hablar de ética a la persona que se coludió para el asalto porril de la comisión que presidía? ¿Cómo invoca la ética quien injuria a sus compañeros en los medios y azuza a los militantes para que los presionen? ¿Cómo alega comportamiento ético si rompió reiteradamente y sin tapujos la norma elemental de cualquier instancia jurisdiccional -establecida en el reglamento de la CNG- que prohíbe dar a conocer el sentido de las resoluciones antes que éstas hayan sido firmadas? Ernestina Godoy no dio argumentos jurídicos para justificar su salida; se limitó a leer un panfleto encinista de mucha acusaciones y ni una sola prueba.

Todo el melodrama y las infamias vertidas en su comunicado busca sostenerlos con el tratamiento dado a casillas que llama “no instaladas” y a otras que denomina “atípicas”. De las primeras quiere abusar de la buena fe de la opinión pública, pues no muestra las pruebas que dice tener, entre otras cosas porque sí lo hiciera se convertiría en el hazmerreír del derecho electoral mexicano. Por ejemplo, en el caso de Chiapas, que conozco a detalle, las planillas encinistas declaraban que una casilla no se instaló con actas que daban fe de dichos, pero no de hechos. Es decir, actas ministeriales o notariales que consignaban que alguien había ido a declarar que no se habían instalado una o varias casillas y que, en algunos casos, tenían fechas de hasta una semana posterior a la elección. En otros casos los candidatos perdedores o sus representantes escribían un acta en puño y letra afirmando lo mismo. Con esos documentos se constata plenamente que una o varias personas dicen que no hubo votación. Sin embargo no puede bastar el testimonio de una de las partes para anular en los hechos una casilla. Sobre esto existe jurisprudencia y no hay abogado electoral que no la conozca, pero la señora Godoy finge demencia y llega hasta la aberración jurídica de pretender que la carga de la prueba recaiga en la urna y el acta presentadas; o sea que no existen (son culpables) hasta que se demuestre lo contrario.

El problema con las “atípicas” es que no están tipificadas. En términos jurídicos no existen. En no pocos municipios indígenas los resultados fuera de ciertos parámetros de diferencia son la norma. Andrés Manuel López Obrador tuvo casillas zapato –literales, no aproximados como arbitrariamente las agrupó Godoy- en las elecciones constitucionales en Chiapas –no digamos en la elección para dirigente nacional del PRD en 1996. No existe base legal para anular casillas así consideradas y está más que demostrado que el TEPJF revoca decisiones discrecionales que no tienen sustento en normas objetivas y formales. En este punto se ve la evidente conducta facciosa de Ernestina Godoy, pues además de que olvidó sumar en su voto concurrente que dio a conocer a los medios las casillas “atípicas” que ganó Alejandro Encinas se le pasó hacer un elemental ejercicio de proporción: mientras en Veracruz la diferencia fue menor de dos a uno, en Oaxaca mayor que dos a uno y en Chiapas alrededor del tres a uno, todos a favor de Ortega, en Zacatecas y Tabasco fue del siete a uno a favor de Encinas. Es evidente cuáles son los estados “atípicos”, así como la tendencia de la ex comisionada que hoy se quiere presentar como mártir de la probidad.

Sostiene Ernestina que no hay consistencia en la anulación de la elección de Presidente y Secretario General nacionales y la validación de comicios estatales. Sin embargo, nadie la vio indignarse porque se validará el resultado de la elección en el Distrito Federal, no obstante que en esa entidad se anuló más del 30% de las casillas de la primera y sin embargo se ratificó el triunfo de Alejandra Barrales. El criterio que permitió hacerlo es que la anulación de todas esas casillas no cambiaba el resultado de la elección y por lo tanto no hay “determinancia”. Pues bien, ese es exactamente el caso de Oaxaca. Aplicar el mismo criterio en todas las entidades es lo que da certeza.

Hace poco más de una semana, la ex presidenta de la comisión expresó su malestar porque consideraba que la anulación de Presidente y Secretario General nacionales debía conllevar forzosamente a la anulación de Consejo y Congreso, tal y como lo demanda Encinas, no obstante que son elecciones distintas y no existen los recursos de impugnación correspondientes. Para ello adujo que al ser los mismos funcionarios en todas las elecciones se acreditaba “flagrancia” en las irregularidades y, por tanto, la CNG podía actuar de oficio. Se hizo tal chunga por esa tesis jurídica que le otorgaba a la flagrancia más de cuatro meses de vigencia que mejor decidió ni mencionarla en su renuncia, aunque sí su intención de que en varios estados ganados por Nueva Izquierda no hubiera consejeros y congresistas. Curiosamente, eso es lo que pide en las negociaciones la comisión de diálogo de Izquierda Unida e incluso no han tenido empacho en decirlo a algunos medios de comunicación. Con ello aducen, se “equilibrarían” las fuerzas, se obligaría a renunciar a la dirección sustituta, se elegirían dirigentes de consenso y se repartirían las candidaturas mitad y mitad. Lo de menos para ellos es agravar la crisis del partido, descabezar direcciones estatales, anular toda legalidad siempre que puedan salvar sus intereses. Esa visión facciosa es lo que está en el centro de los problemas del partido: “Sálveme yo, aunque se hunda el PRD”

Pero lo que en verdad muestra la poca calidad humana de Ernestina Godoy son sus infamias. Con presunciones y chismes pretende golpear reputaciones, sembrar insidias y castigar moralmente a sus pares que osaron discrepar de sus criterios. Si una mayoría de la CNG fuera proclive a Nueva Izquierda no se hubiera, entre otras cosas, aceptado un cómputo del 83% que le otorgaba el triunfo a Encinas, anulado recientemente la elección de Baja California ni avalado la del DF y, por supuesto, Jesús Ortega sería presidente. Grave que en el PRD se castigue la autonomía y muchos no puedan concebir ningún atisbo de independencia. Siendo objetivos, la CNG le ha dado a veces la razón a Izquierda Unida (algunas de ellas por unanimidad), otras a Nueva Izquierda-ADN (nunca con el voto de Godoy) y al menos en el caso de la nulidad a ninguno de los dos. Lo que procede cuando no se está conforme es ir a la instancia superior y resulta inaceptable para una organización que se pretende democrática aceptar presiones por la fuerza, el chantaje y la difamación.

Con la renuncia de Ernestina Godoy, Izquierda Unida expresa que no acepta árbitro alguno, pues aunque acude cotidianamente al TEPJF lo hace de manera vergonzante y sin comprometerse públicamente con sus resoluciones. Apuestan al caos para arrancar una negociación que los redima de su condición de minoría y deposite la carga de la responsabilidad exclusivamente en el otro lado. Están en el carril de la desestabilización y la presión callejera. Le ordenaron renunciar no para hacerse a un lado sino para sabotear los trabajos de la CNG, pensando, equivocadamente, que éstos deben suspenderse. El Consejo Nacional fue el que la nombró y corresponde a esa instancia resolver sobre la renuncia y, en su caso, la sustitución. Mientras tanto el partido no puede estar al garete de la irresponsabilidad de una persona. Eso sí, es previsible que Izquierda Unida convoque a mítines y marchas en apoyo de la ex presidenta de la CNG -seguramente encabezados por Alejandra Barrales que ya tiene experiencia en defender a personajes inefables- y recurrán con mayor frecuencia a acciones violentas y porriles como la que recientemente se dio en las oficinas de Monterrey 50. De poco vale el compromiso de Alejandro Encinas, aunque lo haya repetido hasta la saciedad, de no presionar a las instancias y mantenerse en todo momento en el cauce de la legalidad. Frente a su derrota jurídica recurre al expediente de la fuerza. En primera línea, nos anuncian, estará la señora Godoy en el papel de heroína de la justicia. ¿Quién podrá extrañarse entonces si Ulises Ruiz se convierte en el paladín de la democracia y el respeto a los derechos humanos, y Martha Sahagún en el último reducto ideológico del Materialismo Histórico?


De paso…

Renato. Si bien los ataques de Izquierda Unida abarcan también a Dolores de los Ángeles Nazares, es notorio que se ensañan de manera particular contra Renato Sales, al grado de la burda difamación y la vil calumnia. La única razón es el desengaño. Lo sentían, por haber sido alto funcionario público en los gobiernos de López Obrador y Alejandro Encinas, parte del equipo. Por eso, cuando Ernestina lo acusó de estar actuando con cabeza propia no dudaron en hablar con su ex jefe, el Maestro Bernardo Batiz, para que lo convenciera de alinearse, sin suponer que ambos estaban hechos con la misma madera y, por tanto, que actúan siempre de acuerdo a sus convicciones y no pueden pedir otra cosa a los demás. No en balde es el único comisionado que ha sido cuestionado por ambas partes. En ocasiones yo mismo he discrepado del criterio de Renato y polemizado de manera intensa con sus resoluciones, incluso en los medios de comunicación. Estoy convencido del triunfo de Jesús Ortega y pienso que se le escamoteó para darle la vuelta a la ira de El Señor de los Vetos. Sin embargo, reconozco que él impulsó esa resolución porque considera genuinamente que eso era lo correcto, lo justo y lo mejor para el partido dadas las circunstancias. Me indigna que en el PRD no se acepte la autonomía de nadie, ni siquiera en una comisión determinada con ese carácter; que se castigue la independencia y se premie la incondicionalidad. Por eso, a pesar de las diferencias, incluso de los enojos y los deseos de vencerle en el tribunal, mi reconocimiento para quien fue un servidor público probo y eficiente que mostró su valía en los momentos más difíciles de las arremetidas del foxismo y la derecha yunquista contra el gobierno de López Obrador y hoy hace esfuerzos por sostener los hilachos de la institucionalidad partidaria resistiendo al lumpenismo que se dice de izquierda… La iniciativa petrolera del PRD va. Esperemos que también vaya con el respaldo de las cúpulas que se reúnen los lunes en la calle de San Luís Potosí… Uno mi voz a los millones en todo el mundo que se indignaron ante la salvaje golpiza que sufrió una joven ecuatoriana en España. Frente al racismo y la xenofobia no se pueden hacer concesiones so pena de abrirle una rendija al facismo de la que pronto todos nos arrepentiríamos. Por eso la nueva legislación anti inmigrante de la Unión Europea camina en sentido equivocado… Ah! y opino que debe tocar Molotov en el Zócalo, aunque se asuste el Director del Instituto de la Juventud y le prohíba a sus nietos asistir...

2 comentarios:

Bian dijo...

Buen recuento de los daños Fer. Te felicito porque gracias a tu artículo uno, (que no conoce mucho) puede lograr una valoración completa de los acontecimientos.

Bien por Molotov!!

Anónimo dijo...

ME DAS ASCO!!!, NI PARECES EL MISMO QUE AGITABA A LA GALLADA EN LA UNAM. TE COMPRO EL SISTEMA. BIEN PARECES ACOMPLEJADO... HA DE SER TU ASPECTO DE ENANO, NO SOLO MENTAL, SINO FISICO... YO TE ESCUCHE... HABLAR Y TRANSAR... NEGOCIAR... A NOMBRE DE TU SECTA... ¿QUIEN ERES TU PARA HABLAR DE LO QUE CONVIENE AL PUEBLO? ¿A QUIEN QUIERES CONVENCER? TU DAS FORMACION POLITICA? JA JA JA ¿IZQUIERDA INSTITUCIONAL? TEN MAS DIGNIDAD. ENAAANOOO