Fernando Belaunzarán
Tiempos confusos de alineamientos insospechados. Mucho más extraño que las alianzas entre la izquierda y la derecha que ya se había llevado a cabo en el pasado sin aspavientos mayores y que son una práctica común en países democráticos es la coincidencia de grupos y personajes antagónicos en contra de ellas. ¿Alguien habría pensado que políticos tan disímbolos y confrontados como Carlos Salinas de Gortari, Vicente Fox y Andrés Manuel López Obrador compartirían la misma visión electoral? ¿O que periodistas con concepciones tradicionalemte tan contrapuestas como Pablo Hiriart y Julio Hernández López o Eduardo Ruiz Healy y Jaime Avilés o el caricaturista de Ovaciones y la mayoría de los moneros de La Jornada tendrían idéntica posición respecto a las alianzas del PRD y el PAN? Para tratar de entender tan insólitas confluencias de opinión debemos tener presente un hecho insoslayable: la diputa por la sucesión presidencial vive en 2010 momentos decisivos.
Por supuesto que aunque todos apelen a la congruencia para oponerse a las alianzas –como si hacerle el favor a los caciques fuera una actitud “congruente”-, eso no quiere decir que necesariamente opinen lo que afirman ni mucho menos que entre ellos persigan los mismos objetivos. Desenmarañar esas diferencias y tratar de vislumbrar intenciones y propósitos detrás del cómodo parapeto, comúnmente demagógico, de “los principios” es lo que me propongo.
La acción política siempre tiene un sustento racional, aunque en ocasiones no lo parezca. Las razones pueden esconderse, maquillarse e incluso negarse por cálculo, por pensar que de esa manera es más fácil lograr ciertos objetivos, sean estos loables y públicos o facciosos y secretos. Por eso, es menester encontrar la racionalidad o, mejor dicho, el cúmulo de racionalidades, explícitas u ocultas, que explican el escenario en cuestión. El interés es la base de la racionalidad, el cual puede ser personal, grupal, gremial, sectorial, clasista, nacional, regional, global, etc., y que debe ser visto, identificado y reconocido a través del tamiz de la ideología de cada actor. En ese sentido, hay que ponerse en los zapatos de los otros y visualizar lo que quieren para poder entenderlos.
Es fácil entender la oposición a las alianzas por parte del PRI aunque suene jocoso su alegato a favor de los principios y más aún cuando se trata de los principios de los otros. La posibilidad de perder entidades que creían seguras hace comprensible su coraje no sólo porque está en riesgo la continuidad de ese partido en el poder estatal sino también porque su eventual derrota complicaría el ansiado regreso a Los Pinos que ya veían seguro. Por ambas razones Enrique Peña Nieto, así como medios y personajes afines (Salinas de Gortari, por ejemplo), se han unido a la cruzada. Claro, como nadie tiene cara para apoyar a caciques como Ulises Ruiz o el gober precioso, prefieren con sensibilidad y tino atacar a las alianzas antes que tratar de defender a los indefendibles.
Sin duda, más complicado es comprender a los detractores del PRD y el PAN que cuestionan las alianzas. No niego que pueda haber algún ingenuo que en un acto de ternura crea de verdad que efectivamente es un asunto de valores y principios, tal y como lo reiteran hasta el cansancio los adalides de la oposición interna. Pero para creérse el cuento se necesita caer en la amnesia y desconocer por completo a los personajes que hoy se desgarran las vestiduras para acreditar su “pureza”.
Tanto Manuel Espino como Vicente Fox empujaron, en su momento, alianzas muy similares a las que hoy cuestionan. Baste recordar al entonces presidente del PAN llamando a votar por el candidato del PRI al gobierno de Chiapas, José Antonio Aguilar Bodegas, en el 2006 sin acuerdo programático alguno o a Vicente Fox llamando al PRD a conformar una alianza electoral contra el candidato oficial en el año 2000.
Lo mismo se puede decir de Andrés Manuel López Obrador, el cual acompañó en un trayecto la marcha de ese gran líder de la derecha potosina que fue el Dr. Salvador Nava, candidato de una alianza amplia que incluía al PRD y al PAN, cuando le robaron la elección. Además, como presidente del PRD, impulsó la coalición con el panismo en Hidalgo alrededor de Miguel Ángel Granados Chapa, la cual se cayó por la intromisión del gobierno de ese estado en el blanquiazul que terminó postulando a un cantante de poca monta artística y menos aún política; dejó muy avanzadas las pláticas con Antonio Echeverría para la coalición en Nayarit de 1999 y comenzó las de Coahuila de ese mismo año. En la segunda mitad del 2004 AMLO fue consultado por Leonel Godoy, entonces presidente del CEN perredista, y avaló la coalición PRD-PAN-Convergencia en Oaxaca con Gabino Cue como candidato no obstante estar inmerso en el proceso de desafuero impulsado por el gobierno federal panista.
Lo que menos hay en la oposición a las alianzas son “principios”. Durante mucho tiempo no pocas voces con razón se alzaron para apelar a los valores democráticos con los que se podrían superar la polarización del 2006, llamando a los acuerdos por el bien del país a pesar de las diferencias. Y ahora que se concretan esos acuerdos, muchas de esas mismas voces los descalifican porque, dicen, hace poco los partidos hoy aliados se sacaban la lengua. Así que, contra lo que se pudiera pensar, la oposición a las alianzas es más pragmática que la defensa de éstas, pues al menos las coaliciones opositoras en los estados están registrando plataformas electorales, programas de gobierno y agendas legislativas compartidas, es decir, están poniendo ideas, propuestas, diagnósticos y metas por delante.
Si no son “los principios” y es evidente que las alianzas perjudican a los cacicazgos del PRI y a la pretensión de ese partido de regresar a gobernar el país, entonces ¿qué es lo que quieren los principales personajes de las disidencias internas del PAN (Fox, Diego, Espino) y del PRD (AMLO) al oponerse a ellas? La única explicación que queda es que quieren medrar con las derrotas de sus partidos aunque eso implique que los cacicazgos estatales sigan reproduciéndose y el PRI con Peña Nieto sigan avanzando hacia Los Pinos. No olvidemos que el próximo año se procesarán las candidaturas presidenciales y que la apuesta perversa de que entre más mal le vaya a los adversarios mejor para uno es muy socorrida por la clase política mexicana y en el caso de AMLO es la que ha determinado su estrategia en el país desde la elección del 2006. Quieren las ruinas de sus organizaciones para erigirse como sus salvadores y definir al candidato. Todo indica que han priorizado vencer a sus adversarios internos pagando el costo de que eso beneficie a los externos. Ya verán después cómo alcanzan a Peña Nieto, si es que pueden. Primero lo primero y eso es, en su lógica, el control de sus partidos.
Acepto que en un primer momento me equivoqué respecto a AMLO. Conociendo su historia y pensamiento, supuse que su oposición a las alianzas era sólo declarativa para salvar su imagen y de esa manera cobrar los beneficios de tener un gobernador cercano, como Gabino Cue, y debilitar al PRI rumbo al 2012; todo ello sin pagar costos. Pero al verlo reiterarla una y otra vez a sabiendas de que sus palabras eran retransmitidas por todos los medios disponibles al alcance de los gobernadores caciquiles priístas que hoy temen la derrota y de que así burlaba incluso lo que denomina “cerco informativo” porque la TV se le abrió para dar cuenta de sus ataques consuetudinarios a las alianzas, comprendí que estaba en campaña, que quería beneficiarse de las derrotas que quiere contribuir a provocar. No deja de ser extraño, porque AMLO se encontró coincidiendo con los que ahora llama “la mafia que me robó la presidencia” -muchos de ellos eran sus amigos siendo jefe de Gobierno, pero esa es otra historia- y que, según el mismo ha denunciado, ahora apoyan a Enrique Peña Nieto.
Al igual que en el 2009, AMLO basa su estrategia de este año en propiciar la derrota de los chuchos, de la misma manera que Espino y Fox buscan que les suceda eso mismo a Calderón y Nava. Mientras que los que se identifican con el PRI o Peña Nieto básicamente atacan las alianzas por lo que pueden perder en los estados y en su ruta que veían segura hacia la presidencia, Obrador y Fox están más preocupados por hacerse del control de sus respectivos partidos y dirigir el procedimiento de selección del candidato presidencial. Tal es la racionalidad de sus dichos y hechos.
De paso…
Paulette. Quien dio a conocer los detalles de la investigación de la muerte de la niña Paulette fue la Procuraduría de Justicia del Estado de México y ahora piden que nadie opine hasta que acaben sus investigaciones. Que me perdonen, pero lo que han hecho del dominio público debe ser analizado y si pensaban que con ello darían un golpe mediático y les salió el tiro por la culata, pues ni modo. Y es que sólo han exhibido su incompetencia por una parte y por la otra la justicia a la carta para personas influyentes y poderosas. Bazbaz y sus empleados hacen malabares para hacer creer que siempre estuvo la niña donde fue encontrada y para ello han dicho disparates de campeonato. Un ejemplo es que se uso la sábana de base de la cama para que los perros la olfatearan y reconocer el olor de Paulette en la búsqueda. Pues nos dicen que consiguieron la sábana sin destender la cama y que las visitas que ahí estuvieron durmieron sin ella, todo con el desmentido de las “nanas” que afirman que la tendieron en varias ocasiones. Y cuando se les pregunta sobre por qué no revisaron el cuarto contestan que por que lo veían como “un templo”, como “un altar”. Esos no son los únicos dislates y estos no se salvan con la barata fuga de dejarle a “la ciencia” la tarea de encontrar las respuestas. Lo evidente es que hay dos medidas contrastantes en el Estado de México, gobernado por el candidato de los poderes fácticos. Atenco con las condenas delirantes e Interlomas con la insultante impunidad. Justicia a la Peña Nieto: arbitariedad para los jodidos, impunidad para los poderosos… El rey de las trampas, Ulises Ruiz, no podrá ganarle en esta ocasión al pueblo oaxaqueño ni con todas sus mañas… El retiro del ejército sin cambio de estrategia para combatir el narcotráfico es rendición, pero mantener las cosas como están sería una trágica estupidez que seguiría ensangrentando al país. Es tiempo de tomar la iniciativa para acordar globalmente la legalización de algunas drogas y atacar más los negocios y recursos financieros que llevar el combate a las calles contra un enemigo que no se le puede ubicar exactamente y que sin embargo está en todas partes. Se debe empezar con la marihuana, retomando la experiencia de los 14 estados norteamericanos que han regulado la cannabis médica… Algunas personas reaccionaron a mi artículo sobre el gobierno de Pablo Salazar señalándolo como autoritario. ¿Qué gobernador de qué partido no concentra el poder? Esa es una de las notables perversiones de la transición mexicana que no generó contrapesos a los gobiernos estatales. Pero al menos con PSM hubo cuestionamiento permanente por parte de la prensa a su gobierno, es decir, no se impuso el oficialismo como doctrina única de los medios, tal y como acontece en la mayoría de las entidades del país… Esperemos que la cumbre internacional para la seguridad nuclear dé resultados trascendentes y no sirva sólo para poner en el banquillo de los acusados a Irán. Lo que se requiere son acuerdos ambiciosos de desarme mundial, que sean recíprocos y verificables… Bien por el Chicharito Hernández que se va a uno de los equipos más importantes del mundo, Manchester United, en una de las ligas más competitivas. Está en su mejor momento y esperemos que juegue un gran mundial. Sería un desperdicio que calentara la banaca. Una gran oportunidad que seguramente aprovechara, siempre y cuando Ferguson tenga la visión y el tino de alinearlo
lunes, 12 de abril de 2010
lunes, 5 de abril de 2010
LA ALIANZA EXITOSA DE PABLO SALAZAR
Fernando Belaunzarán
Las alianzas electorales que se están llevando entre el PRD y el PAN en algunos estados sacudieron al sistema político, a la opinión pública y a no pocos espontáneos y sorpresivos cancerberos de los “principios y valores” de la izquierda y la derecha. Lo que es un derecho, instrumento legítimo y costumbre en los países democráticos se volvió escándalo y motivo de denuesto moral aunque la razón básica y evidente del enojo tenga que ver con la afectación de intereses facciosos de los que no sólo descubren de pronto que su terriitorio que veían como seguro va a disputarse en una elección competida sino también de quienes ven con razón que el eventual triunfo de las alianzas complicarían seriamente lo que hasta hace poco se vislumbraba como seguro: el retorno del PRI a Los Pinos con Enrique Peña Nieto, consentido de los poderes fácticos.
Muchas barbaridades se han dicho para tratar de presentar como “incongruentes”, “contra natura” o “aberrantes” a las coaliciones opositoras que se construyeron para enfrentar cacicazgos que representan la continuidad de un solo partido en el poder por más de 80 años. Pero una experiencia los desmiente de manera contundente: el exitoso gobierno de Pablo Salazar Mendiguchía en Chiapas de 2000 a 2006, el cual fue producto precisamente de una amplia alianza que abarcó de la izquierda hasta la derecha. Ahí se demuestró que además del triunfo se puede aspirar a establecer una administración que gobierne de manera diferente y mejor, que sea eficiente y logre realizar los cambios prometidos para el bien del estado y de sus habitantes.
Pablo Salazar pudo unir a ocho partidos políticos, incluidos al PRD y PAN, para enfrentar a lo que parecía una implacable maquinaria priísta, apoyada por finqueros y guardias blancas, en un estado en el que se toleraba poco la pluralidad y la violencia era un arma cotidiana del poder. Su paso como Secretario de Gobierno en un momento por demás delicado, durante el interinato de Javier López Moreno surgido a raíz del levantamiento zapatista, y su papel destacado como miembro de la COCOPA siendo Senador de la República, le permitieron ganarse la confianza no sólo de los partidos de oposición y de las combativas organizaciones campesinas sino también de la vigorosa sociedad civil que emergió con fuerza a raíz del conflicto y de buena parte de la opinión pública que ansiaba una solución pacífica a los problemas que el atraso, racismo, injusticia, corrupción y autoritarismo pronunciados habían provocado y que quedaron expuestos a la luz, dentro y fuera del país, con la irrupción pública del EZLN. De esa manera, uniendo a la oposición, es que pudo vencer al candidato del PRI, Sami David en agosto del año 2000.
Sin afiliarse a ningún partido, Pablo Salazar estableció un gobierno plural y fue el primer gobernador civil, no militar, de esa entidad que terminó su periodo completo en 30 años. Ese carácter de gobernador independiente le ayudo para reconciliar a un estado profundamente dividido por conflictos sociales, étnicos, políticos y religiosos. Es un hecho que durante su mandato bajo enormemente la tensión y el clima de enfrentamiento que se manifestaron en las administraciones anteriores; fruto, sin duda, de una política que afectó viejos intereses creados y que privilegió el diálogo y el acuerdo entre los diferentes partidos, organizaciones, pueblos y comunidades de un estado de por sí diverso.
Los avances del gobierno de Pablo Salazar fueron reconocidos internacionalmente. A pesar del subdesarrollo histórico, el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) consideró a Chiapas como uno de los dos estados con mejor comportamiento en sus indicadores de Desarrollo Humano hacia el final de su mandato. Su esfuerzo por insertar a Chiapas en la revolución de las tecnologías de la información le valió el reconocimiento de la prestigiada organización “World Summit Award” entregado en Viena, Austria, por “modelo de buen gobierno” debido al programa de vanguardia llamado “Democratización del Conocimiento” y el establecimiento del “Gobierno Express” que automatizó una parte importante de trámites administrativos, acordes ambos a la aspiración de construir lo que se conoce como “sociedades del conocimiento”.
Con su gobierno, un estado tradicionalmente rezagado al final de la tabla de los 32 estados, tuvo los siguientes logros: primer lugar en transparencia y en índice de transparencia en información fiscal; primer lugar nacional también en cuenta pública, contabilidad gubernamental, gobierno electrónico, mejoramiento de vivienda y en indicadores de seguridad pública. Se incrementó en un 300% los ingresos propios del estado y dejó pagada por completo la deuda pública. El acceso al agua potable de la población pasó del 73.5% al 88.2% y en energía eléctrica del 88.4% al 95%., electrificando el 100% de las comunidades de la selva lacandona. Más de 200mil mujeres se beneficiaron del programa de microfinanzas y fue el primer gobierno en construir un albergue para niños migrantes en la frontera sur.
Durante el gobierno de Pablo Salazar se realizaron grandes obras de infraestructura: el Aeropuerto Internacional “Angel Albino Corzo”, “Puerto Chiapas” que recibe cruceros de todo el mundo y con lo que promovió un nuevo centro turístico en el Pacífico, el “Puente Chiapas” de casi 2 km sobre la Presa de Malpaso, la autopista Tuxtla Gutiérrez-Las Choapas entre otros.
Mención especial merece el impulsó que se le dio a la educación, creando cinco instituciones de educación superior, igualando lo que se había hecho en un siglo, y 105 preparatorias, cifra superior a las que se hicieron en 40 años. Se crearon a su vez 250 desarrollos tecnológicos propios, dentro de los que destacan, la Biblioteca Pública Virtual en red con 138 bibliotecas públicas municipales y con el apoyo de la UNAM el Museo Chiapas de Ciencia y Tecnología en lo que fue el tristemente célebre penal de “Cerro Hueco”. También se construyó el “Parque de la Juventud”, que en ese momento fue el primer espacio público con Internet inalámbrico gratuito. No en balde fue ganador del “Premio Nacional Innova” por la utilización de herramientas informáticas de primer nivel.
Fue el primer gobierno en desterrar la vieja práctica de venta de plazas educativas, transparentando las decisiones con exámenes de oposición obligatorios tanto para su asignación como para los ascensos. Se bajó la reprobación en educación básica del 11.1% al 7.6% y se pasó del lugar 32 en deserción escolar al número 20.
Estos datos por sí solos desmienten a los que tratan de ver en las diferencias conceptuales de los partidos coaligados la imposibilidad de contar con un buen gobierno con resultados y beneficios para la población. Pero claro, como ya dijimos, la álgida hostilidad contra las alianzas no tiene nada que ver con principios, congruencia o preocupación por supuestos engaños a los electores como de manera perversa declaran los actuales cruzados de la pureza ideológica que no se atreven a admitir que en el fondo no hay otra cosa que la lucha por defender intereses particulares. En estos momentos de premeditada confusión para desacreditar esfuerzos legítimos para unir fuerzas en contra de cacicazgos perniciosos vale la pena recordar lo logrado en Chiapas por la administración de Pablo Salazar surgida de la más amplia alianza opositora.
De paso…
Scherer. El encuentro entre un periodista reconocido, símbolo del periodismo independiente, Julio Scherer, y el poderoso y muy buscado jefe del narco, Ismael, “El Mayo Zambada”, ha desatado gran polémica en el país. De manera parecida a la discusión que se dio en EU por la cobertura de Peter Arnett de CNN en la primera Guerra del Golfo se reclama que se le dé voz al “enemigo”. Se trata de un viejo dilema entre cumplir con el derecho a la información de la sociedad y, por lo mismo, respetar libertad de expresión e independencia editorial, o mantenerlas en los márgenes de la “razón de Estado” que en cualquier guerra trata de acoplar la información a la propaganda. Al igual que en ese momento, estoy de lado del derecho que tiene la sociedad de forjarse su propia opinión con todos los elementos que tenga alcance y, por lo mismo, considero correcto que Scherer haya ido al encuentro con el Mayo. Sin embargo, lo único que se ha publicado fue la crónica del encuentro y no la entrevista pactada y que, espero, se haya llevado a cabo. También espero que un periodista del tamaño de Julio Scherer haya confrontado al narcotraficante con asuntos para éste escabrosos, como la saña y brutalidad de sus acciones, el terror que siembran, la muerte de inocentes y el asesinato de periodistas, ya sea para que los avale, los lamente o se deslinde. De lo contrario, el gran encuentro con innegable valor periodístico se tornaría en un fiasco, insuficiente y, peor que eso, complaciente. Espero segunda parte y espero que esté a la altura del gran periodista que es Julio Scherer… El caso de la niña Paulette no sólo ha dejado en claro que la “gente bonita” no es ajena al crimen sin escrúpulos y que no se dudó en manipular la solidaridad de la sociedad para encubrir a los culpables sino también la ineptitud de la Procuraduría de justicia del Estado de México. La manipulación de la escena del crimen y la opacidad en la información, así como su calculada ambigüedad han complicado el caso de un filicidio y encubrimiento del asesinato de una niña por parte de quienes tenían la responsabilidad de velar por ella… Carlos Monsiváis fue internado por problemas respiratorios. Esperemos que se recupere pronto y nos siga reglando su ingenio y mordacidad. Sin duda que Carlos es un intelectual imprescindible e ineludible del México contemporáneo. Un fuerte abrazo para él… La posible candidatura de Juan Ramón de la Fuente crece como bola de nieve en pronunciada colina. Es la única posibilidad del cambio con rumbo y esperanza frente a la restauración priísta... El clásico lo ganó chivas sin dar gran partido. El América demostró una vez más lo mucho que perdió en contundencia con la falta de cabañas. Lo más rescatable es que Michel lució mucho más que Ochoa y ambos disputarán la titularidad en la selección…
Las alianzas electorales que se están llevando entre el PRD y el PAN en algunos estados sacudieron al sistema político, a la opinión pública y a no pocos espontáneos y sorpresivos cancerberos de los “principios y valores” de la izquierda y la derecha. Lo que es un derecho, instrumento legítimo y costumbre en los países democráticos se volvió escándalo y motivo de denuesto moral aunque la razón básica y evidente del enojo tenga que ver con la afectación de intereses facciosos de los que no sólo descubren de pronto que su terriitorio que veían como seguro va a disputarse en una elección competida sino también de quienes ven con razón que el eventual triunfo de las alianzas complicarían seriamente lo que hasta hace poco se vislumbraba como seguro: el retorno del PRI a Los Pinos con Enrique Peña Nieto, consentido de los poderes fácticos.
Muchas barbaridades se han dicho para tratar de presentar como “incongruentes”, “contra natura” o “aberrantes” a las coaliciones opositoras que se construyeron para enfrentar cacicazgos que representan la continuidad de un solo partido en el poder por más de 80 años. Pero una experiencia los desmiente de manera contundente: el exitoso gobierno de Pablo Salazar Mendiguchía en Chiapas de 2000 a 2006, el cual fue producto precisamente de una amplia alianza que abarcó de la izquierda hasta la derecha. Ahí se demuestró que además del triunfo se puede aspirar a establecer una administración que gobierne de manera diferente y mejor, que sea eficiente y logre realizar los cambios prometidos para el bien del estado y de sus habitantes.
Pablo Salazar pudo unir a ocho partidos políticos, incluidos al PRD y PAN, para enfrentar a lo que parecía una implacable maquinaria priísta, apoyada por finqueros y guardias blancas, en un estado en el que se toleraba poco la pluralidad y la violencia era un arma cotidiana del poder. Su paso como Secretario de Gobierno en un momento por demás delicado, durante el interinato de Javier López Moreno surgido a raíz del levantamiento zapatista, y su papel destacado como miembro de la COCOPA siendo Senador de la República, le permitieron ganarse la confianza no sólo de los partidos de oposición y de las combativas organizaciones campesinas sino también de la vigorosa sociedad civil que emergió con fuerza a raíz del conflicto y de buena parte de la opinión pública que ansiaba una solución pacífica a los problemas que el atraso, racismo, injusticia, corrupción y autoritarismo pronunciados habían provocado y que quedaron expuestos a la luz, dentro y fuera del país, con la irrupción pública del EZLN. De esa manera, uniendo a la oposición, es que pudo vencer al candidato del PRI, Sami David en agosto del año 2000.
Sin afiliarse a ningún partido, Pablo Salazar estableció un gobierno plural y fue el primer gobernador civil, no militar, de esa entidad que terminó su periodo completo en 30 años. Ese carácter de gobernador independiente le ayudo para reconciliar a un estado profundamente dividido por conflictos sociales, étnicos, políticos y religiosos. Es un hecho que durante su mandato bajo enormemente la tensión y el clima de enfrentamiento que se manifestaron en las administraciones anteriores; fruto, sin duda, de una política que afectó viejos intereses creados y que privilegió el diálogo y el acuerdo entre los diferentes partidos, organizaciones, pueblos y comunidades de un estado de por sí diverso.
Los avances del gobierno de Pablo Salazar fueron reconocidos internacionalmente. A pesar del subdesarrollo histórico, el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) consideró a Chiapas como uno de los dos estados con mejor comportamiento en sus indicadores de Desarrollo Humano hacia el final de su mandato. Su esfuerzo por insertar a Chiapas en la revolución de las tecnologías de la información le valió el reconocimiento de la prestigiada organización “World Summit Award” entregado en Viena, Austria, por “modelo de buen gobierno” debido al programa de vanguardia llamado “Democratización del Conocimiento” y el establecimiento del “Gobierno Express” que automatizó una parte importante de trámites administrativos, acordes ambos a la aspiración de construir lo que se conoce como “sociedades del conocimiento”.
Con su gobierno, un estado tradicionalmente rezagado al final de la tabla de los 32 estados, tuvo los siguientes logros: primer lugar en transparencia y en índice de transparencia en información fiscal; primer lugar nacional también en cuenta pública, contabilidad gubernamental, gobierno electrónico, mejoramiento de vivienda y en indicadores de seguridad pública. Se incrementó en un 300% los ingresos propios del estado y dejó pagada por completo la deuda pública. El acceso al agua potable de la población pasó del 73.5% al 88.2% y en energía eléctrica del 88.4% al 95%., electrificando el 100% de las comunidades de la selva lacandona. Más de 200mil mujeres se beneficiaron del programa de microfinanzas y fue el primer gobierno en construir un albergue para niños migrantes en la frontera sur.
Durante el gobierno de Pablo Salazar se realizaron grandes obras de infraestructura: el Aeropuerto Internacional “Angel Albino Corzo”, “Puerto Chiapas” que recibe cruceros de todo el mundo y con lo que promovió un nuevo centro turístico en el Pacífico, el “Puente Chiapas” de casi 2 km sobre la Presa de Malpaso, la autopista Tuxtla Gutiérrez-Las Choapas entre otros.
Mención especial merece el impulsó que se le dio a la educación, creando cinco instituciones de educación superior, igualando lo que se había hecho en un siglo, y 105 preparatorias, cifra superior a las que se hicieron en 40 años. Se crearon a su vez 250 desarrollos tecnológicos propios, dentro de los que destacan, la Biblioteca Pública Virtual en red con 138 bibliotecas públicas municipales y con el apoyo de la UNAM el Museo Chiapas de Ciencia y Tecnología en lo que fue el tristemente célebre penal de “Cerro Hueco”. También se construyó el “Parque de la Juventud”, que en ese momento fue el primer espacio público con Internet inalámbrico gratuito. No en balde fue ganador del “Premio Nacional Innova” por la utilización de herramientas informáticas de primer nivel.
Fue el primer gobierno en desterrar la vieja práctica de venta de plazas educativas, transparentando las decisiones con exámenes de oposición obligatorios tanto para su asignación como para los ascensos. Se bajó la reprobación en educación básica del 11.1% al 7.6% y se pasó del lugar 32 en deserción escolar al número 20.
Estos datos por sí solos desmienten a los que tratan de ver en las diferencias conceptuales de los partidos coaligados la imposibilidad de contar con un buen gobierno con resultados y beneficios para la población. Pero claro, como ya dijimos, la álgida hostilidad contra las alianzas no tiene nada que ver con principios, congruencia o preocupación por supuestos engaños a los electores como de manera perversa declaran los actuales cruzados de la pureza ideológica que no se atreven a admitir que en el fondo no hay otra cosa que la lucha por defender intereses particulares. En estos momentos de premeditada confusión para desacreditar esfuerzos legítimos para unir fuerzas en contra de cacicazgos perniciosos vale la pena recordar lo logrado en Chiapas por la administración de Pablo Salazar surgida de la más amplia alianza opositora.
De paso…
Scherer. El encuentro entre un periodista reconocido, símbolo del periodismo independiente, Julio Scherer, y el poderoso y muy buscado jefe del narco, Ismael, “El Mayo Zambada”, ha desatado gran polémica en el país. De manera parecida a la discusión que se dio en EU por la cobertura de Peter Arnett de CNN en la primera Guerra del Golfo se reclama que se le dé voz al “enemigo”. Se trata de un viejo dilema entre cumplir con el derecho a la información de la sociedad y, por lo mismo, respetar libertad de expresión e independencia editorial, o mantenerlas en los márgenes de la “razón de Estado” que en cualquier guerra trata de acoplar la información a la propaganda. Al igual que en ese momento, estoy de lado del derecho que tiene la sociedad de forjarse su propia opinión con todos los elementos que tenga alcance y, por lo mismo, considero correcto que Scherer haya ido al encuentro con el Mayo. Sin embargo, lo único que se ha publicado fue la crónica del encuentro y no la entrevista pactada y que, espero, se haya llevado a cabo. También espero que un periodista del tamaño de Julio Scherer haya confrontado al narcotraficante con asuntos para éste escabrosos, como la saña y brutalidad de sus acciones, el terror que siembran, la muerte de inocentes y el asesinato de periodistas, ya sea para que los avale, los lamente o se deslinde. De lo contrario, el gran encuentro con innegable valor periodístico se tornaría en un fiasco, insuficiente y, peor que eso, complaciente. Espero segunda parte y espero que esté a la altura del gran periodista que es Julio Scherer… El caso de la niña Paulette no sólo ha dejado en claro que la “gente bonita” no es ajena al crimen sin escrúpulos y que no se dudó en manipular la solidaridad de la sociedad para encubrir a los culpables sino también la ineptitud de la Procuraduría de justicia del Estado de México. La manipulación de la escena del crimen y la opacidad en la información, así como su calculada ambigüedad han complicado el caso de un filicidio y encubrimiento del asesinato de una niña por parte de quienes tenían la responsabilidad de velar por ella… Carlos Monsiváis fue internado por problemas respiratorios. Esperemos que se recupere pronto y nos siga reglando su ingenio y mordacidad. Sin duda que Carlos es un intelectual imprescindible e ineludible del México contemporáneo. Un fuerte abrazo para él… La posible candidatura de Juan Ramón de la Fuente crece como bola de nieve en pronunciada colina. Es la única posibilidad del cambio con rumbo y esperanza frente a la restauración priísta... El clásico lo ganó chivas sin dar gran partido. El América demostró una vez más lo mucho que perdió en contundencia con la falta de cabañas. Lo más rescatable es que Michel lució mucho más que Ochoa y ambos disputarán la titularidad en la selección…
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